La Compañía de Vinos Telmo Rodríguez eligió cuatro diferentes pueblos -Fuentemolinos, Sotillo, Fuentecen y Pardilla- de la región de Ribera del Duero para trabajar en la producción del M2 Matallana. Cada uno de estos pueblos posee cualidades para el cultivo de la variedad Tinto Fino, base fundamental de nuestros vinos de Ribera del Duero. Los ancianos de estos lugares nos ayudaron a localizar y revivir las históricas (pero abandonadas) viñas. De estas cuatro distintas tierras se obtienen diferentes características, con las cuales hemos trabajado. Injertamos, en las parcelas de los diferentes pueblos, sarmientos de la mejor tinta finera de Ribera.
La pérdida del oficio de injertador en esta zona nos obligó a traer de Tomelloso a la familia López, injertadores de padre a hijo desde hace muchas generaciones. Con ello hemos querido recuperar para Ribera del Duero esta tradición artesana, por la que la familia López es especialmente conocida. Ojalá los resultados extiendan la idea por la región.